Factura electrónica con ARCA
Facturas A, B y C con CAE, y notas de crédito.
Todo el sistema, función por función.
Buscás el producto, cobrás como te paguen y el comprobante sale solo. Sin cambiar de pantalla y sin depender de internet.
Facturás desde la misma pantalla en la que vendés, y el comprobante sale por donde tengas conectado.
Facturas A, B y C con CAE, y notas de crédito.
Hasar y Epson de segunda generación: tique, facturas y notas de crédito, por red o USB.
Tickets y comprobantes directo en impresoras térmicas.
Cada turno con su apertura, sus movimientos y su cierre. Y si algo no cierra, el sistema te lo dice antes de que te vayas.
El catálogo, los precios y el stock son una sola cosa: tocás uno y los otros se acomodan. Sin planillas paralelas ni cuentas a mano.
Varias listas a la vez, mayorista, minorista o las que necesites, cada una con su margen.
Cambiás el costo y todos los precios se recalculan solos. O los actualizás en bloque por categoría, en porcentaje o en pesos, con redondeo.
La ficha con los dos códigos de barras, el costo, el IVA, el impuesto interno y la categoría.
Cargás desde una foto o un PDF de la lista del proveedor, con la pistola o desde Excel. Y las etiquetas con código de barras salen por producto, categoría o selección.
Productos por kilo, con los precios enviados a la balanza y sus etiquetas leídas en la caja.
Abrís una bolsa o una horma y pasa a kilos sueltos. Las porciones que pesás entran al stock con su fecha de vencimiento.
Stock por depósito, y cada canal de venta descuenta del suyo.
Cada entrada y salida con motivo, usuario y de dónde vino. El conteo de inventario se guarda a medida que contás y ajusta solo al confirmar. Y avisa cuando algo llega al mínimo.
Las marcas que venés llegan cargadas desde la nube: Royal Canin, Vitalcan, Pro Plan y otras, de una sola vez.
Un mismo alimento con todas sus presentaciones, cada tamaño de bolsa con su código, su precio y su stock.
Los ingredientes, el análisis y la tabla de raciones, a mano en el momento de vender.
El que atiende le dice al cliente cuánto le dura la bolsa y cuánto darle por día, sin buscarlo en el envase.
Cargás una vez y el sistema se encarga del resto: el stock, el costo, la deuda con el proveedor y la cuenta de cada cliente.
Con paneles e informes claros, seguís cómo viene el día, entendés qué pasa en tu local y decidís con datos y no de memoria. De la caja a la rentabilidad, y de los permisos a la auditoría: todo a la vista.
Entrás con tu cuenta de Google y lo probás 14 días con todo Professional habilitado. Sin vueltas, sin tarjeta, con el respaldo de un equipo que entiende de negocios.
Probar gratis Tu negocio